El Ritual (Nury León)
El Ritual
A mí Peter.
Apenas son las 5:30 de la mañana y la luz se insinúa.
con su pálido amanecer entre las cortinas jugueteando,
mientras mi alma susurra: "quiero dormir",
y a la calidez de las sábanas se entrega.
Una voz suave me dice: "el agua está lista",
eco de ternura que rompe la calma de mi día,
"despierta, dormilona",
me llama ese cariño,
invitando al mundo con su dulce melodía.
La mesa servida del desayuno es el ritual,
el mapa de aromas, de café, arepa, queso y huevos,
sellando con un beso tibio mis labios
y un buen provecho donde los miedos y la pesadez se van.
Sigo en sueño, perdida en la bruma,
a veces no me da para la meditación,
el silencio es pesado, la mente se nubla,
y vuelvo a cerrar los ojos buscando protección.
Él continúa allí, moviéndose por la casa,
un guardián silencioso de pasos ligeros,
afuera chinchinea, la lluvia es un ruego,
mientras el cielo se viste de grises austeros.
Siento el frío del aire, pero entonces me abraza,
Se convierte en refugio de fuego contra la humedad del camino,
y aunque el mundo me aguarda y ya voy en camino,
llevo puesto su amor como mi único destino.
Nury León M.
A mí Peter.
Apenas son las 5:30 de la mañana y la luz se insinúa.
con su pálido amanecer entre las cortinas jugueteando,
mientras mi alma susurra: "quiero dormir",
y a la calidez de las sábanas se entrega.
Una voz suave me dice: "el agua está lista",
eco de ternura que rompe la calma de mi día,
"despierta, dormilona",
me llama ese cariño,
invitando al mundo con su dulce melodía.
La mesa servida del desayuno es el ritual,
el mapa de aromas, de café, arepa, queso y huevos,
sellando con un beso tibio mis labios
y un buen provecho donde los miedos y la pesadez se van.
Sigo en sueño, perdida en la bruma,
a veces no me da para la meditación,
el silencio es pesado, la mente se nubla,
y vuelvo a cerrar los ojos buscando protección.
Él continúa allí, moviéndose por la casa,
un guardián silencioso de pasos ligeros,
afuera chinchinea, la lluvia es un ruego,
mientras el cielo se viste de grises austeros.
Siento el frío del aire, pero entonces me abraza,
Se convierte en refugio de fuego contra la humedad del camino,
y aunque el mundo me aguarda y ya voy en camino,
llevo puesto su amor como mi único destino.
Nury León M.
El verdadero amor del día a día.
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