Logia de Orates (Raquel Santeliz)

EL RITUAL

Este hombre mira sin responder,
elegante se pierde
en su cuerpo esbelto
de diablo salido de un cetro.

Golpea su cabeza
buscando su nombre.

Este apareció
hermosamente con su ropa de vestir,
sus botones completos,
se cubre la frente
con su voz desesperada,
me cubre con su ritual,
estático descansa,
vuelve su ritual,
se arregló el cuello
me ríe
y se va.


SELLO MIGRATORIO

Ella se arrastra por los canales.
Su decisión sostiene
un sello migratorio
de hierro que firma.
Coquetea con la realidad.
seduce jugar el silencio
a pleno
bullicio
saciando el hambre del quizás
frente a las lunas
aprobando su sed,
grita:
vámonos de aquí
ante este ardor;
el plan es ninguno.


EL INTELECTUAL

Huérfano de palabras
susurra todos los días:

Mi poder vanagloriarme de la nada,
el cielo y la tierra son testigos
no tengo lugar,
no tengo trofeos,
ni preguntas.

Perdono mi juventud
con todo derecho
que me llamen
“él intelectual”
presuntuoso camino el mundo,
me baño de sordera
cuando pido un pan.

Yo no tengo armas,
ni consejos.

Me presento a mí mismo
en rutas de victoria.

Qué proeza
habrá acaso un juez,
demás atormentados
desmienten mi ignorancia,
un grado de lucidez
detesto
a termino
evacuo cerca de los hidrantes,
envío mi corazón
a banquetes
que ustedes habéis
amado
locos.


NO DEJA DE FORMAR PARTE

Rompe las margaritas
como escrituras olvidadas.

Cuelga de su brazalete la euforia,
esa que le hiede a carne cruda.

Nadie oye
los riesgos y los motivos.

Considerando que le anima
guardar en su colmena:
harapos
hojillas
plumas
atrapasueños
escupe...
en un punto lanza una grosería,
salta a los ecos
con su vestido de concierto.

Ya se perdió sin escándalo,
la vi
en esa esquina
regalándome la búsqueda.


BEODO

Se perdió sin perdón.

Raposo
miserable
óbice
después los tumbos
curvados de alcohol derramado
sin rasurar,
soborna lo guardado.

El orín se le estruja en los pies
a su salud
a la mía
a la suya
el pico de la botella
vuela a torrente
incógnita de huella:
podría regalarme
he perdido el pago,
ya no sé qué escoger,
ni quién eres,
muchos menos quien soy.


UNO, DOS, TRES

Piltrafas
en eso él se congeló.

Medusa estatua
adora el celeste
1;2;3.

Qué hay dentro de esos harapos...
piernas que se golpean
una entre sí.

Agradecidas respuestas
las trenzas de sus zapatos,
verse multiplicar
1;2;3
grite usted.


ALLÁ FUE
DE ALLÁ VINO


Sólo tuvo que pasar la calle,
detenerse en los cristales
y
recoger su mugre,
deshechos sin carácter
que huyen a la necesidad,
exhiben huecos poblados
siniestros sin ahorro.

Holocausto que adorna la vanidad,
que abren su garganta
y
como muchos oyen.


BAJO EL ÁRBOL

La admiración calló
al filo de las lentejuelas.

El frío pasó por sus cuerpos
látigo sin perdón,
infieles así mismos
oyeron el tango
como presa
de alucinados cabellos.

Brillaban las hojas como escarchas...
el sonido caía de las tumbas de la noche.


POR SIETE MONEDAS

Me encontró
disfrutando del cielo abierto
de la tierra fresca de un medio día
puedo acostarme a su lado señora?
dijo:
qué mentira no debo escupir.

No hubo justicia,
me condenaron por siete monedas.

Me golpearon lo puños inclementemente,
por caridad me fui a la calle
santificando cada paso,
me maravillé con el humear del cielo,
ahora en este viaje algunos me dan pan
me miran como usted ahora,
he visto gente como cadáveres,
quizás ellos no me han visto
cuando yo los veo en el espejo desde el suelo.

Fíjese ahora el humear del cielo
va de derecha a izquierda
¿logra verlo usted?
a veces bailo, bailo, bailo...

No tema,
duerma a su bebe
él es igual a un árbol que está de pie
no sabe de tormentos
la mujer que me condenó
no sé,
de su columna muerdo el mundo.
como vera señora
y ustedes señores que me cuidan
el mundo está lleno de locos...

A mí me llevaron a la fuerza a lugares
ahí encontré almas de riquezas imposibles,
me escapé,
las huellas que me dejaron los alambres de púa
muero sin partida,
vivo de la caridad,
desprendo de las voces que me corren.

­¡No se asuste!
tengo muchos amigos anacoretas,
ellos me presentan sus demonios,
con ellos juego a las escondidas
son criaturas hermosas.

Dele el pecho a su niño,
no deje que se le seque la piel de la cabeza.

Yo me voy con lo oscuro,
con las alas de mis pies
y esta eterna muerte
descansé a su lado.

Estoy a punto de partir,
antes bebo mi propio juicio.


Al UMBRAL DE LA CASA ESA MAÑANA

Impecable fondo vestido blanco y flores
su cabello hasta el hombro,
oportuna recomendación
urgía su trabajo.

Sobre la mesa calentó la plancha,
en un siempre mojó toda la ropa,
dijo:
sabe...siempre me acompañan,
usted no los ven
y qué
ellos son sólo amigos míos,
tengo tiempo suficiente
para alisar la ropa,
-me huele a cloaca,
mis amigos dicen que también lo huelen.

-Una tubería estaba tapada...
su planchado se redujo a una ofuscada humedad
contradictorio veloz
sulfurada faena
abrí las puertas de par en par,
no veía el momento de su partida.

Me quedo toda la ropa mojada,
quedo en volver -volvió,
me escuchó decir
la verdad dicha de una vez,
-un no,
no te necesito.

Dijo:
¿no le planché bien?
mi lengua hizo un eterno, sí.

Llevaba su mismo vestido blanco de flores,
sus ojos vidriados,
sucia,
sin cabellos.

Bajó las escaleras
con sus reclamos a sí misma
y partió
alcanzada por las voces de sus amigos.

Yo la guardo en este texto;
como la inversa de las sombras
y un agrio miedo confesable.


SEÑORA DE LA TINTA

Grisáceas trenzas guardan su historia.

Silbas la muerte la lista de sus enemigos.

Cara a cara con demonios
escupes las brujas que crees pasar,
esas que ofrecer alimentos ensangrentados
provenientes de ritos engañosos,
reposa el hambre por miedo.

Con un solo ojo miras tras la puerta,
doblas una rodilla lanzando maldiciones
a la que te robó la cortina del sexo
del capitán vecino:
“yo no tuve con él,
ni con el otro...
¡hijas de puta!
ni mis muslos,
ni mis caderas
han tenido que ver con ellos"

En alguna mañana
se esconde
y resucita
asesinando el suelo con una aguja
así guarda los nudillos en su puño
cree desaparecer su fantasma,
los amontona en los trastes detrás de la puerta,
no deja pasar ni la biblia.

Sus parientes la vigilan,
sin embargo,
sus afectos
son baños de vapor.


LA ENCONTRÉ PARADA AL PERFIL DE UN ÁNGEL

Llevaba puesta una cartera
al estilo Channel
y tres blusas puestas:
lamia sus dedos
discutiendo la cantidad
de poros que tenía su cráneo.

Mi asombro me hizo
detener
a su derecha,
sin parar me habló:
¿a dónde vas?
llegaste
¿vas saliendo?
llegaste
¿cómo te llamas?
te llamas
o son esos policías.

Y tú...
yo soy de las lomas.

¿Vas saliendo
o llegaste?
saliendo.

¿Cómo te llamas?
para qué...
yo me llamo
yo no...
cómo me llamo
¿de dónde vienes?

¿Vas llegando...
vas de salida...
saliendo.

¡Tú si hablas!
y se marchó por mi silencio


DOS ENTRE HILOS

Viste por miradas de los transeúntes
sólo dos entre hilos tapan su pene;
la suciedad curtió
a un brillante pastoso.

Pasos en ziz saz
tejen solitario,
tan calmado a sus brazos lánguidos,
apuntan a la tierra,
busca en el silencio indiferente
sobre su sombra
donde cae el sol y la lluvia.

Todos corren de la humedad.
él desgarra con paciencia
su huella.


ARTURPION

Camina en círculos
en auxilio tecnológico:
así se rían de ella...

Las esponjas no le pueden cambiar
cantar el hambre del amor,
ella pretende
más, todo por nada.

Aclara
acepción
exclama:
-hice votos de pobreza...
mas el chisme canta los torbellinos.

Los nombres de la media noche,
recuerdos
en la rejilla de mis cabellos sucios
igual que Gabriel García Márquez
y el poeta de LA SILLA ROTA
aficiono los episodios en portadas
de la A
en un monopolio como mantra,
por eso camino a encontrarme.

Se han ido los fans, que besaban mi piel
Arturpión...
-hice votos de pobreza.

No envidio las telas de mis amigas
que visten alta costura y mucha seda,
opté por vestirme de libros,
armando astros.

Mi final
telescopios nucleares
sustancias
del elixir de explosión.

Un día me llamaron prostituta universal.

Yo en mis delirios inmensos
me llamé babilonia,
sí, me llamo babilonia
así me declararé en el juicio final
-o me corto la cabeza antes-
no me vean como error o terror,
soy la representación plural;
una que se rinde a Dios como bruja blanca
y otra discapacitada
que me amó cuando yo era niña...
la interpretación de esta dialéctica
es el oído absoluto
dando amor;
en mi nada, leo
mis libros de piel de seda
con baches en la memoria,
por eso canto a ratos
cadenas
y bellos himnos de independencia
olvidados por la ley de escuela.

Mi fe es especulada.
alguien me dijo que nunca seria exitosa...
pero soy libre y no sumisa,
mis gritos son grafos de textos
que escurren y alcanzo
-“la palabra por dentro quema"
cualquiera se para en este cimiento,
en este territorio de minas
aun así, no vemos lo real.

Si, tonta he sido siempre
y nunca he sido tonta.

Cuántas vidas han crujido por mi piel.

Cuantos han cruzado
por la búsqueda,
hay que comer y echar...
mis vidas no encontraron la perfección
pero las reflejo
en el espiral de esta habitación
donde vivo, sin ser traidora.


RAMÓN

Vengo de la élite
hoy tenía que conocerte.

-Me llamo Ramón
hace siete años que te busco.

Estoy solvente
a la muerte le hago mofa y la pongo boba
yo escribo para filosofar
tú eres un amor inédito,
así te quiero;
te quiero ofrecer un día
anónimo
donde no hagas más que bohemia
soy militar
ingeniero de la élite y la cia
-no te asustes...
ando incógnito
te puedo dar lo que me pidas
leo a Vallejo, Neruda
todos los artistas de la ciudad
son mis parientes
no te dibujo porque mis trazos son torpes
-hay que nacer con talento
quiero una mujer como tú
más allá del sexo y del alma.

Soy un hombre feliz
río a la vida
-qué tienes novio! ya se te olvidará...
¿dónde vas que yo te llevo?
no importa que no me aceptes
seguro el cura donde vas
conoce a mis amigos...
yo conozco todos los curas de la ciudad
-déjame intentarlo
-señor cura, ella no quería que yo viniera
y le preguntara,
pero
¿usted, conoce todos los curas?
-yo también los conozco a todos
nacieron en mi pueblo
todos son mis parientes.


LO AMÉ HASTA ARDER

Fotografiaba las calles
de la vieja ciudad;
apareció al flash de las vidrieras del patrimonio,
confesó:
-extraño se volvieron ponzoñas:
lo miraba a su escritorio
en mi ahogo
lo amé hasta arder,
me volví deliciosa
con un seno fuera
y otro en su boca
descubrí en el aire conciertos
igual criaturas burlonas,
condenadas sus fuentes
lo amé como ramera
lo amé con inocencia,
los delirios tienen condena
-rápido todo se vuelve un crimen.
en las profundidades de los amantes susurran y gritan.

-Ellos nos llamaron sinvergüenza,
nos llamaron demonio
se lo llevaron
se lo llevaron
le han dicho que estoy maldiciéndolo
le han dicho que estoy loca
¡basta!
he sido perfección...me volví deliciosa
con un seno fuera
y otro en su boca
mi cabeza ahora gira
tan oscuro
a piedra que rueda en un río,
él es mío
esas innumerables voces se multiplican,
que se callen!
-soy mil veces más hermosa
tomo sorbos de colillas
de visionarios
los que no preguntan y besan las calles
tirándolos con celo.

Detengo el tiempo
de olor a margaritas
luzco este vestido puntual de encuentro
frente a estas vidrieras externas
un flash me llama
resplandor de cielo
que curte mis pies a premio
quién guarda un amor así:
me volví deliciosa
con un seno fuera
y otro en su boca.


PASARELA

Las mismas pisadas en las mismas calles.

Arremolinada del silencio
como un acordeón apagado.

¡O sin retornar.
Toma
perseguida de sí misma
hasta establecer con lo más escondido;
una vida que acusa asomar
las camisas puestas una sobre otras:
acariciando la vidriera
con las puntas de sus dedos.

Simplemente no sabe desear,
desprovista mil pasos tras años.

Un clavo colgará sus vestidos.

-No sabrá de su desnudez.

A otras les pagará la foto
que ignora.

¿Usted qué opina?
-seguirá su camino de pasarela.

Curtido su cuello volverá
de verde y rosa
sus pasos sobre el asfalto,
cortinas y olores ácidos;
no quedarán ventanas, ni cielo,
ni lluvia limitada,
su distancia es un espacio claro,
humea su vida sobre voces y espera.

Ver pasear su belleza retardada
-acentúa sus pisadas atlética
acusándola a una edad
espumante
que soporta el hedor
cómo saber qué es una flor?
-gotea distinto,
no es el final,
se mueve allí
modelando el tiempo.


MEJILLA AZUL

La amabilidad vino de rechazo
-hiede a abrazo abierto
todos quieren estar lejos
otros se rascan las axilas

Su elegancia expande la pudrición urbana
de días rancios
y una mejilla azul canta
ríe a media mirada
pasan por las calles
paraguas ocultos
humedecen otros
que mira por la ventana
el pudor de la tierra húmeda
con aroma …
los niños lloran
los niños lloran
los niños lloran
abandonada al aire
apropia la canción entera:

Maná
narrada
sin derrumbe
-sonríe a los pequeños.
muestra su elegancia:
zarcillos rotos
expuestos
al son violeta
que baña lodo

Sin detener el freno
a volar cada aplauso
-una parada
una silla vacía
otra carcajada
-no estarás conmigo
cuando quieras un beso largo

No estaremos

Tu posible: una cartera rota
-estaré en tu cartera rota

Perdóname

Puedes detener y cubrir la nariz con las gafas
donde está el mundo revés
sin agujeros y reloj

Tú y otra parada de incertidumbre


AIDA

Alma rota
golpe al blanco.
su cuerpo abandonado
dentro un martillo gota a gota.

Sin palabras, ni regreso
que lleve
oler
su piel cuarteada
-bañarse, puñaladas.

Su voz enciende un pasado:
certifica
los
ecos apocalípticos clavados.

Los gatos y perros son sus afectos
- espera impaciente servirle en las vajillas más lujosas;
sólo a ellos les regala el privilegio de verla envejece.

Vibra al incendio
medidas que escucha
ayer dejó la lluvia en una barra hipócrita de apellidos;
última fiesta rompió
dentro de una taza con manzanilla,
resguardo enlatado.

Se hizo limbo
esta la pudre en las pasadas al espejo,
donde cela estar muerta,
hablar con el cabello que nutre un peine roído
en un lugar
sombrío,
sin letras, ni luz
donde sus trajes de cóctel han forrado
los polvillos
-estos se traban en la puerta
sin ventanillas.

Descalza
entre no querer abrir
los rotos que callan las rentas,
suma billetes
donde sea...
sirven para
encender
de vez en ver la estufa
y aún aspira a que no la llamen:
Aída


BRIZNA DEL AGUA

Se eleva como una hoja.

Brizna de agua.

Danza el perro en sus ocho
al verla
-no hace calor ahora.

Sus alas
tropiezan con los rallos de orión.

Paso a paso
se regocija
con
los ladridos del perro,
vive,
la redonda de las calles...

Los gatillos puestos en sus ojos
dibuja los escapados:
del mecánico,
del bodeguero,
de los herreros
de mí...

Entre tantos
observo
los encantos de las gotitas
que arden en su vestido.

Busco en sus zapatos
la esquina del viento
-flor de media tarde.

Atrapó los ladridos.
(mi pluma urgente
estéreo por pompas)
fuma las letras con su lápiz:
expulsa un nombre ignoto
luego desaparece.


ROJO DE CORAZONES

As Larry
crudo humo, tos y sol.

As Larry rojo de corazones!

Encender el cigarrillo
ganar las colillas
murmullos de sordos
diagonal a todas las avenidas
vuela.

As la perdida,
sin casos
la señora asustada obsequia
el pómulo inmediato del café callejero,
sigue el día, sigue el pago,
pagar con el billete devaluado
pálida incertidumbre
espera vuelto, otro billete
dejado a nadie;
-nadie tiene en la tierra!
ruega al aire...
sus ases de trébol
paso atrás
pañuelo rojo
etéreo dibujo
y un as sin faltas
detrás de cualquier oreja.

No cuenta:
rodó el mundo
y en un as de uno
se escondió sin próximo día
-un truco lo devuelva!
reír perder la muerte
espada contra
abierta como las palabras
¡a mi tú no me manipulas!
así la lluvia sea cuesta incesante
bajo crujidas
rendijas
apresa
el llanto de páginas sin servicio.

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